Mañana es el día de la familia a bordo de mi barco. Quien más quien menos, la mayoria de la gente traerá a aquellos que son importantes para ellos.
Por mi parte no viene nadie. Cuando me pregunten los compañeros, diré que mi familia son ellos y me reiré. Si lo hace Antonio, le diré que soy un tío triste. Es lo que él siempre me dice.
Mentiría si dijera que no me importa. Hay noches en que uno bebe melancolia como otra gente beben cerveza y yo me estoy sirviendo una copa muy llena. Durante un tiempo soñé que la chica de africa vendría a verme. Casualidades de la vida, precisamente el día de la familia es cuando ella libra del trabajo. Podría venir con los dos chiquillos y seriamos una familia feliz. Durante un tiempo soñé con eso.
Lo que es la vida. Tantas palabras bonitas para nada. Hace mucho tiempo tuve una novia, de allá donde la gente samba y el tiempo siempre es bueno y la gente sonríe. Nunca me decía palabras bonitas y era divertida, pero hacía cosas. Las palabras bonitas están bein, pero hacer cosas es aún mejor. En noches como esta, echo de menos a mi chica que no bailaba samba, ni decía palabras bonitas, pero siempre sabía como hacerme reír.
La cerveza baila en el vaso y el bocadillo se termina de calentar. El agua que hierve no es el reflejo de mi sangre, tranquila y fría, reposada. Ya he saboreado muchas veces esta copa. La soledad tiene sentido contra un fondo de gente, ruido y movimiento. Cuando tras la soledad solo hay un libro, trabajo y esfuerzo, la soledad no duele tanto. He aprendido a picotear de la compañia y a ser como el camello, que bebe un vaso de agua cada día. Yo puedo disfrutar de un rayo de luz diario y seguir adelante, ajeno a lo demás.
¿ Una familia yo ? No me jodas. Mi familia es la dotación del barco, mi hogar es el mar hasta donde llegue la vista. Water, water, everywhere, and not a drop to drink.
Y luego me preguntan porqué quiero salir a navegar...
miércoles, 2 de septiembre de 2009
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